La dispersión de los humanos modernos es un proceso complejo que incluye múltiples oleadas y rutas migratorias. La evidencia genética y fósil apoya firmemente el origen africano de los humanos modernos (Homo sapiens) y su posterior dispersión por todo el mundo. Este proceso no fue lineal y estuvo influenciado por factores ambientales, climáticos y culturales. Las herramientas de piedra, artefactos culturales y restos fósiles en varios lugares del mundo proporcionan una cronología de la dispersión humana. El estudio de restos óseos y dentales ayuda a comprender las adaptaciones y cambios que ocurrieron a medida que los humanos se movían a nuevos ambientes.
Origen en África
Estudios de ADN mitocondrial y cromosoma Y muestran una gran diversidad genética en las poblaciones africanas, lo que sugiere que los humanos modernos tienen su origen en África. El «EVA mitocondrial» y el «Adán del cromosoma Y» son términos que se utilizan para referirse a los ancestros comunes más recientes de los humanos modernos a través de estas líneas genéticas.
Los fósiles más antiguos de Homo sapiens se han encontrado en África. Fósiles en Etiopía como los de Omo Kibish (aproximadamente 195 000 años) y en Marruecos como los de Jebel Irhoud (aproximadamente 300 000 años), son algunos de los más antiguos.
Dispersión fuera de África
La dispersión de los humanos fuera de África probablemente ocurrió en varias oleadas. Algunos estudios sugieren que pequeños grupos de Homo sapiens pudieron haber salido de África en el periodo ~200 000 – 130 000 años, pero no dejaron una huella genética significativa en las poblaciones modernas.
Después vino la dispersión principal, hace entre 70 000 y 60 000 años. Este es el evento más significativo y ampliamente aceptado en el que grandes grupos de humanos modernos comenzaron a migrar fuera de África. Una de las teorías más aceptadas es que estos humanos siguieron una ruta costera a través del sur de Asia, alcanzando lugares como India, el sudeste asiático y Australia.
Hace aproximadamente 50 000 años los humanos modernos ya habrían llegado a Australia, lo que sugiere una migración rápida a través del sudeste asiático. Los restos fósiles y las herramientas en sitios como el Lago Mungo en Australia respaldan esta temprana presencia humana.
Poco después, hace aproximadamente 45 000 años, los humanos modernos llegaron a Europa. En este continente se encontraron y coexistieron brevemente con los neandertales, con quienes se cruzaron, como lo evidencia el ADN neandertal en los humanos modernos no africanos.
Las evidencias más aceptadas sugiere que los humanos modernos llegaron a las Américas a través del estrecho de Bering, que en épocas de glaciación formaba un puente de tierra conocido como Beringia. Esta migración probablemente ocurrió hace unos 15 000 – 20 000 años, aunque algunos estudios sugieren posibles llegadas anteriores.

