El hallazgo del «Señor del Canal» arroja luz sobre los rituales de sacrificio de la cultura Lima

Los restos se han encontrado a la sombra de la majestuosa pirámide de adobe de Huaca Pucllana, en la capital peruana

En pleno corazón urbano de Lima, a la sombra de la majestuosa pirámide de adobe de Huaca Pucllana, los arqueólogos han desenterrado un enigma enterrado hace más de 1400 años. Se trata del esqueleto bien conservado de un hombre adulto colocado con cuidado en el interior de un canal de agua subterráneo, un descubrimiento que apunta a haber sido un sacrificio humano de clausura ritual. Los trabajos arqueológicos los ha realizado Gladys Paz y un equipo del Museo de Sitio del Ministerio de Cultura del Perú,

El hallazgo pertenece a la cultura Lima y ha sido fechado preliminarmente alrededor del año 650 d. C. Este pueblo preincaico, que floreció entre los siglos I y VII, utilizaba el complejo ceremonial de Huaca Pucllana como su gran centro religioso y administrativo.

Huaca Pucllana, una gran pirámide de adobe en la misma ciudad de Lima.

Mirando al océano: la cuidada escena de una ofrenda

Lo que más ha sorprendido a los investigadores no es solo la presencia de los restos, sino la meticulosa intencionalidad de su disposición. El cuerpo fue depositado extendido a lo largo del canal, recostado sobre su lado izquierdo y con el cráneo orientado directamente hacia el oeste, mirando de frente a la pirámide y al océano Pacífico. Junto a él se hallaron fragmentos de cerámica —entre los que destaca una cabeza de serpiente—, cuarzo blanco y restos marinos.

Según las hipótesis del equipo arqueológico, el individuo no fue enterrado de forma fortuita ni apresurada, sino depositado como una ofrenda de consagración para sellar y clausurar definitivamente el pozo y la red hídrica subterránea. Un detalle arquitectónico refuerza esta teoría: a diferencia de las tradicionales estructuras de adobes de barro de la pirámide, el pozo ceremonial asociado fue construido de manera insólita con cantos rodados de río.

La antropología física busca respuestas

Los análisis preliminares de la pelvis y la cresta occipital sugieren que se trata de un varón adulto, bautizado por los medios locales como el «Señor del Canal». No obstante, los próximos estudios de antropología física serán determinantes para confirmar su sexo, evaluar posibles traumatismos o patologías, y dilucidar si sufrió una muerte violenta deliberada como parte del ritual.

Este hallazgo en el concurrido distrito de Miraflores demuestra cómo el subsuelo limeño continúa revelando claves sobre las complejas prácticas espirituales y la relación sagrada con el agua que profesaban las civilizaciones andinas mucho antes de la llegada de los incas.

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