Cuando los arqueólogos del siglo XIX abrieron por primera vez las grandes necrópolis egipcias, no solo hallaron sarcófagos con faraones y nobles. A los pies de muchas momias reposaban pequeñas bultos envueltos en vendajes de lino minuciosamente entrelazados. La presencia de perros, gatos o babuinos depositados junto a sus dueños revela una visión del mundo donde el vínculo terrenal traspasaba las fronteras de la muerte.
En la mentalidad egipcia, la eternidad era una continuación perfeccionada de la vida terrenal. Si un noble disfrutaba de la caza con su lebrel o de la compañía de su gato doméstico, privarse de ellos en el Más Allá habría dejado su existencia posterior incompleta. Por ello, cuando la mascota familiar fallecía, era sometida a procesos de desecación con sal de natrón y aceites aromáticos muy similares a los aplicados a los humanos, asegurando así su reunión eterna a los pies de sus amos.
Encontrar animales momificados en las tumbas egipcias constituye uno de los hallazgos arqueológicos más masivos de la Antigüedad. Se cuentan por millones en las catacumbas egipcias. La práctica de la momificación animal en el Antiguo Egipto respondía a motivos bien definidos que evolucionaron a lo largo de los milenios:
- Mascotas amadas. Animales de compañía (perros, gatos, monos) momificados con cuidado para acompañar a sus dueños en el Aaru (el más allá).
- Comida victoriosa. Trozos de carne, aves de corral o pescados tratados con resinas y envueltos en lino (momias victuallas) para nutrir el espíritu (Ka) del difunto.
- Animales sagrados. Ejemplares únicos venerados en vida como encarnaciones terrenales de una deidad (como el buey Apis).
- Ofrendas votivas. Millones de animales criados industrialmente para ser sacrificados, momificados y vendidos a los peregrinos como mensaje o petición a los dioses.
| Categoria | Especies predominantes | Dios asociado / Función |
| Aves | Ibis, halcones | Thot (sabiduría), Horus (poder real) |
| Felinos y cánidos | Gatos, perros, chacales | Bastet (protección), Anubis (embalsamamiento) |
| Reptiles y peces | Cocodrilos, serpientes, peces del Nilo | Sobek (fertilidad), Wadjet |
| Ganado y varios | Bueyes, babuinos, escarabajos | Apis, Jonsu, Khepri |
Los ibis y los gatos predominan cuantitativamente sobre las demás especies. En cementerios votivos como Saqqara o Tuna el-Gebel se han desenterrado catacumbas con más de cuatro millones de momias de ibis y cientos de miles de gatos cuidadosamente vendados.

Otras culturas
Sin embargo, Egipto no ostenta el monopolio del culto o el entierro ritual de animales. A lo largo del Globo, diversas civilizaciones han compartido la necesidad de integrar fauna en sus ritos funerarios:
- Imperio Inca y culturas andinas. En yacimientos de Perú como Pachacámac o los entierros Chiribaya se han descubierto docenas de perros cuidadosamente momificados de forma natural y envueltos en mantos de fibra vegetal junto a sus amos o como ofrendas agrícolas.
- Europa celta y vikinga. Aunque no empleaban el embalsamamiento químico, era común el sacrificio e inhumación de caballos, perros de caza y aves de presa en las tumbas de guerreros y jefes tribales para acompañarlos en el viaje al Valhala o el Inframundo.
- China Imperial. Durante las dinastías Shang y Han, los emperadores eran enterrados con caballos, perros e incluso animales exóticos en fosas anexas a sus mausoleos como símbolo de estatus y poder.
El hallazgo de un perro velando el descanso de una pareja de momias no es una simple rareza arqueológica: es el testimonio biológico de que la devoción por nuestras mascotas trasciende geografías, épocas y creencias.

