El paisaje marciano que durante años hemos imaginado a través de la literatura y el cine adquiere ahora una dimensión casi real. La misión Marte Exprés de la Agencia Espacial Europea (AEE) ha obtenido nuevas imágenes de alta resolución del cráter Schiaparelli, una gigantesca formación de unos 460 kilómetros de diámetro que ocupa un lugar especial tanto en la geología de Marte como en la cultura popular: es el escenario en el que queda aislado el astronauta Mark Watney, protagonista de The Martian (conocida como Marte en España y Misión Rescate en Hispanoamérica), adaptación cinematográfica de una novela de Andy Weir.
El vídeo elaborado por la AEE permite sobrevolar virtualmente el cráter y sus alrededores, como si una nave descendiera sobre la superficie marciana. No se trata de una filmación realizada por una cámara que se haya desplazado a baja altura sobre Marte. La secuencia se ha construido a partir de los datos obtenidos por la Cámara Estéreo de Alta Resolución que lleva a bordo el Marte Exprés. Esta cámara obtiene imágenes de una misma región desde distintos ángulos y permite reconstruir su relieve en tres dimensiones. Los datos topográficos resultantes hacen posible crear después este tipo de impresionantes vuelos virtuales.
Un enorme cráter de 460 km de diámetro
La escala del cráter resulta difícil de imaginar. Sus aproximadamente 460 kilómetros de diámetro equivaldrían a atravesar una buena parte de un país europeo. Y, sin embargo, Schiaparelli parece relativamente poco profundo en comparación con lo que cabría esperar de una estructura de semejante tamaño. La explicación más probable es que su interior haya ido rellenándose a lo largo de miles de millones de años con materiales transportados por el viento y el agua, depósitos volcánicos o una combinación de todos ellos.
Precisamente ahí reside buena parte de su interés científico. Las imágenes permiten observar un paisaje que conserva las huellas de una historia geológica extremadamente antigua. En esta región existen indicios de que el agua desempeñó algún papel en el pasado de Marte, cuando el planeta era muy diferente del mundo frío y árido que conocemos hoy. Los investigadores han encontrado en el interior y en los alrededores del cráter estructuras relacionadas con antiguos procesos de erosión y sedimentación.
Schiaparelli
El nombre de Schiaparelli tiene una historia curiosa. El cráter recibe su denominación del astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli (1835-1910), célebre sobre todo por sus observaciones de Marte realizadas a finales del siglo XIX. Schiaparelli describió unas líneas oscuras que veía sobre la superficie marciana y las denominó canali. La palabra fue traducida posteriormente como «canales», lo que contribuyó a alimentar la idea —errónea— de que Marte estaba atravesado por enormes obras hidráulicas construidas por una civilización extraterrestre.
La conexión con la película Marte es posterior y pertenece al terreno de la ficción. En la novela de Andy Weir, el astronauta Mark Watney queda abandonado en Marte y debe recorrer una enorme distancia hasta alcanzar un vehículo que le permita escapar del planeta. Schiaparelli forma parte de ese escenario narrativo. La AEE ya había utilizado imágenes del Marte Exprés para mostrar en 2015 el recorrido marciano de Watney con motivo del estreno de la película protagonizada por Matt Damon.
Ahora, más de una década después, el Marte Exprés ofrece una mirada mucho más detallada sobre uno de los lugares que ayudaron a convertir Marte en un escenario cinematográfico. La diferencia es que, detrás de las imágenes espectaculares, no hay efectos especiales: hay datos obtenidos por una nave que lleva más de dos décadas estudiando el planeta rojo. El vuelo virtual por Schiaparelli es, en definitiva, una combinación de tecnología, geología y cultura popular que permite contemplar con nuevos ojos un paisaje que pertenece a una historia mucho más antigua que la de cualquier película.

