Los antiguos colombianos construyeron enormes sistemas hidráulicos sin una dirección estatal

El hallazgo de una obra maestra de la ingeniería hidráulica en el Caribe colombiano no solo está reescribiendo la historia prehispánica de esta zona, sino que también ofrece pistas clave para resolver la crisis actual de gestión del agua provocada por el cambio climático y el fracaso de las infraestructuras modernas.

Una megaestructura visible desde el cielo

En la región de La Mojana, al norte de Colombia, se extienden las huellas de un vasto sistema de campos elevados y canales artificiales. Esta obra abarca una superficie asombrosa de 500 000 hectáreas (el equivalente a tres veces el tamaño de Londres), construida y utilizada desde los primeros siglos antes de Cristo hasta el siglo XI d. C.

Durante décadas, la arqueología tradicional asumió que un proyecto de tal envergadura requería gobiernos jerárquicos, grandes cacicazgos o autoridades centrales coercitivas que dirigieran y movilizaran a miles de trabajadores. Sin embargo, una reciente investigación liderada por la Universidad de Cambridge, junto con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Universidad de Santiago de Compostela, ha demostrado que la realidad fue muy diferente.

Cooperación familiar sin control estatal

El estudio, publicado en la revista Communications Sustainability, revela que estas infraestructuras no fueron fruto de la dominación estatal, sino de la organización comunitaria horizontal. Analizando detalladamente 1600 camellones de tierra y 63 plataformas de vivienda mediante imágenes satelitales y modelos cuantitativos de trabajo, los investigadores determinaron que el volumen de tierra movido exigió un esfuerzo mucho menor de lo estimado.

Según los investigadores, un sistema completo de canales y camellones podía ser construido en menos de dos meses (aproximadamente la mitad de una temporada seca) por una fuerza laboral local de unas 800 personas, incluyendo grupos familiares. Sin herramientas de metal ni intervención de un poder centralizado, las comunidades locales lograron transformar el paisaje mediante acción colectiva voluntaria.

Trabajar con la naturaleza, no contra ella

A diferencia de las infraestructuras contemporáneas que buscan encauzar o bloquear el agua de forma rígida, los habitantes prehispánicos adoptaron una estrategia de adaptación hidráulica. Durante las épocas de lluvias intensas, el sistema amortiguaba las inundaciones distribuyendo el agua a través de los canales; en las temporadas secas, conservaba la humedad para mantener la fertilidad del suelo y facilitar la pesca.

En los últimos años, los intentos del gobierno colombiano por contener el agua mediante diques rígidos —como el de Caregato, que ha sufrido múltiples roturas desde 2021— han fracasado, dejando a miles de personas vulnerables ante inundaciones catástrofes y sequías severas.

Una lección ancestral para el presente

Los autores del proyecto destacan que este modelo antiguo demuestra que las comunidades locales poseen la capacidad de organizarse y gestionar sus recursos hídricos de forma sostenible. Los tomadores de decisiones de hoy no necesitan imponer proyectos estatistas de gran escala, sino proporcionar recursos a las poblaciones locales para que adapten y descentralicen la gestión del agua basándose en este conocimiento ancestral.


Referencia

Vieri, J., et al. (2026). Collective labour and sustainability of pre-Hispanic field systems in La Mojana. Communications Sustainability. DOI: 10.1038/s44458-026-00128-5

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