A más de 1000 metros de altitud, en la cumbre noroccidental de la Sierra Martés (Yátova, Valencia), se alza el poblado ibérico del Pico de los Ajos. Este asentamiento de unas tres hectáreas de extensión estuvo habitado entre hace aproximadamente 2900 y 2000 años (desde el siglo IX a.C. hasta el siglo I a.C.), consolidándose como un nodo estratégico crucial para el control del territorio y las comunicaciones a través del valle del río Magro, vía natural que articulaba el comercio y el contacto entre la costa mediterránea y el interior peninsular.
Un enclave defensivo, comercial y administrativo
Declarado Bien de Interés Cultural (BIC), el Pico de los Ajos destaca por su compleja organización urbana y defensiva. A lo largo de una década de intervenciones en diversos sectores del yacimiento, las excavaciones han puesto al descubierto un potente sistema defensivo compuesto por un foso, torre y puerta principal.
En el interior del poblado se han identificado viviendas, espacios de almacenamiento y edificaciones de uso artesanal. Destaca la exhumación de un edificio auxiliar destinado al reciclaje de metales y almacén de productos, donde se hallaron ponderales, herramientas fragmentadas, cerámicas ibéricas tardías e importaciones itálicas, así como numismática (con monedas de cecas como Kese). Asimismo, los análisis arqueozoológicos y paleobotánicos de fauna, carbones y semillas han permitido reconstruir los modelos ganaderos, la dieta y el entorno medioambiental de sus antiguos pobladores.

Sin embargo, el hallazgo más extraordinario del Pico de los Ajos es su colección de láminas de plomo escritas en ibérico. Con textos grabados en alfabeto ibérico nororiental, estas inscripciones sitúan al yacimiento entre las fuentes epigráficas más importantes de la Hispania prerromana. En 2021, el equipo que estudia este yacimiento documentó la primera lámina plúmbea de escritura arcaica hallada en contexto arqueológico reglado en el yacimiento, un avance histórico para la paleografía ibérica.
Un equipo multidisciplinar al frente de la investigación
La investigación sistemática del sitio ha sido dirigida científicamente por la Universidad de Valencia (UV), de la mano de los profesores Consuelo Mata y David Quixal, del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua, junto a un equipo multidisciplinar integrado por investigadores predoctorales (como Dario Pérez y Pablo Cerdà) y arqueólogos del Máster en Arqueología de la UV.
Los trabajos de campo y laboratorio, desarrollados a lo largo de diez campañas de excavación (2017-2026), han contado con la financiación y colaboración esencial del Servicio de Investigación Prehistórica (SIP) de la Diputación de Valencia, el Museo de Prehistoria de Valencia (MUPREVA) y el Ayuntamiento de Yátova. Durante esta década, el proyecto ha tenido también una importante faceta formativa, permitiendo realizar prácticas de campo a cerca de 60 estudiantes universitarios.

Difusión y publicaciones científicas
Los descubrimientos realizados en el Pico de los Ajos han sido ampliamente divulgados y difundidos en la literatura especializada:
- Revistas académicas: Los resultados de las campañas y estudios de estructuras, epigrafía y materiales se han publicado en revistas de referencia como SAGVNTVM-PLAV (donde se han detallado las primeras campañas y el edificio artesanal), Veleia (estudio de la lámina de plomo arcaica en colaboración con paleógrafos de la Universidad de Barcelona) y la Revista de Estudios Comarcales.
- Congresos y foros de divulgación: Las novedades del yacimiento se han presentado en congresos científicos, en una conferencia en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid y en foros de la universidad estacional de UVSocietat en Yátova.
Tras la finalización del trabajo de campo, los investigadores preparan una monografía científica extensa, mientras que las entidades locales continúan consolidando las estructuras para consolidar el yacimiento como un hito clave dentro de la Ruta de los Íberos de Valencia.
Más información en Universidad de Valencia.

